24 de marzo de 2012

agua con aceite

Ojalá estuvieras aquí al ladito mía, a mi vera… Enseñándome cada día lo que es el cariño, demostrándome que nada es imposible, compartiendo tu vida a mi lado, derritiéndome en cada caricia.

Y sé que no puedo juntar el agua con aceite, ni pedirle al destino otra cita improvisada, ni conocerte de nuevo, ni volver a entregarte todo mi cariño.  Y no puedo, aunque quiera volver a verte, sentarme cada sábado a tu lado, y cada veinticinco recordar esas palabras que dijiste que ya he olvidado.

Pero si que puedo, pedir al cielo que me perdone lo que hice, y guardar la esperanza de que algún día, mi teléfono suene, y sea tu voz la que pregunte por mi.

No hay comentarios:

Publicar un comentario