Mi dilata cada vez se va haciendo más grande. Acaba de alcanzar la mayoría de edad y espero que pronto se convierta en una buena chica de veinte. Estoy muy orgullosa de ella, lleva conmigo ya unos siete meses, mes arriba, mes abajo, y la sigo deseando como el primer día.
A muchos les parece un agujero asqueroso, pero a mí la verdad es que me da igual lo que piensen, me gusta a mí, y eso es lo importante.
Hoy me siento con ganas de contaros cuando decidí hacérmela. Fue un día de verano, el diez de julio, para ser más exactos (un día antes de mi cumpleaños), ese día fui a la playa de Valdelagrana con unos amigos, con unos amigos y con él *O*
Ese chico siempre me había llamado la atención, había cruzado pocas palabras con él, pero ese día se había recorrida muchos kilómetros para llegar a la playa, donde yo estaba. Supongo que podrían haber ido a cualquier otra, pero ya ves, el destino giró a mi favor.
Me encantó su dilata, y decidí hacerme una. Meses más tardes, le diría a él que lo quería mientras lo besaba, compartiendo sueños en una misma cama.
No hay comentarios:
Publicar un comentario