Los buenos amigos se prueban en la adversidad. La amistad
verdadera no se sostiene en la semejanza de costumbres, de gustos ni de
personalidad. Se sostiene cuando se superan los baches, cuando durante una
discusión recordamos las sonrisas juntos, los momentos vividos, cuando vemos
los pos frente a los contra.
Y puede ser que en parte no entienda mucho de esto, y que
para bien o para mal, pueda contar a las personas que verdaderamente me
importan con los dedos de una sola mano, pero tengo la certeza de que nada se
esconde del sol, de que pasado un tiempo, nos damos cuenta de cómo son las
personas, que deja de haber sombras, de que todo sale a la luz. Y es que,
incluso al sol el color rojo termina convirtiéndose en naranja~
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