9 de mayo de 2012

catedral


Y allí se alzaba ella, resistente al paso de los años, enteramente de piedra, sin derrumbarse por ningún hombre o situación difícil. Allí donde pasamos el primer día de mi locura, allí donde descansa mi memoria, consumida por nuevos tiempos a los que no se puede adaptar.

Pero esta vez fue distinto a aquella vez en la que nos besábamos en las escaleras que hay frente a ella, esta vez la catedral no era un lugar feliz, ya nada era igual.

Pero, algo me consoló, fue aquella pareja, no muy distintos a como éramos tu y yo entonces, disfrutando de todos los momentos compartidos. Ellos… Por ellos es por los que sonrío, por saber que ese sitio tan especial para mí, también lo es para ellos, y todos los corazones que allí se entregaron, son sin duda, símbolo de que para bien o para mal, el amor todo lo puede, y creo que nunca podré llegarlo a entender

Catedral… te envidio.