Miro a mis amigos, pero ya no son las personas que en teoría deberían sacarme el mayor número de sonrisas diarias, las personas con las que en teoría paso los mejores momentos del día… y podría seguir diciendo cosas y más cosas que no hacemos. No, ya no.
La verdad, me dejáis mucho que desear. En vosotros he puesto toda mi confianza y con la mayoría he pasado momentos geniales, pero al parecer, ahora las cosas han cambiado.
Yo no me molesto en echarle las culpas a otro, en buscar un porque un viernes ya no es como era antes, en que el que quedemos juntos, termine con una pelea. ¿Sabéis que pienso? Que la culpa es de todos. Si, mía; pero también tuya.
¿Hago una lista de las personas que me importan, con las que me gustaría pasar horas y horas tan solo hablando? Creo que no hace falta, porque es evidente. Por nuestro por así llamarlo “grupo” han pasado ya muchos, todos recordamos los días con la puta de oro, con Kairi y con la larga escarlata; y sin embargo hemos resistido, ¿no?
Ahora no hay nada. Solo recuerdos de días calurosos, veranos en los que veros las caras todos los días era algo tan esencial como beber agua, viajes en tren o autobús, continuos baños en la playa, matarnos por llegar los primeros a la plataforma de Rota, un tanga envuelto en papel de regalo, piernas que sirven de almohada para tumbarte en el Retiro, arañazos por culpa del Jungle Speed, pintadas fálicas en la espalda de Mario, risas, buenos momentos, felicidad… juntos.
Bah! Supongo que esto no servirá para nada y que todos seguiréis a vuestra puta bola, en tal caso: suerte. Yo voy a seguir guardando la esperanza de volver a estar como antes.
~ No me gusta estar así ~
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