Entiendo, y lo digo de corazón aunque me duela, que lo nuestro acabara y que ahora haya que vivir otras historias, que ya no vaya a compartir más que palabras contigo…
Creo que puedo vivir con ello, pero lo que no entiendo es por qué me ignoras, por qué finges que yo no existo, por qué me esquivas siempre que puedes, por qué no podemos ser amigos. ¿Qué te he hecho? ¿Acaso he actuado mal?
Si es pecado haberte amado… Sí, he pecado.
Si es pecado haberte besado… Sí, he pecado.
Si es pecado haberte deseado… Sí, he pecado.
Si es pecado haber imaginado un futuro contigo… Sí, he pecado.
Pero sinceramente, cariño, creo que en el caso de que el paraíso existiese, ninguno de los dos seríamos aceptados allí, y esa decisión la tomamos juntos hace ya tiempo. Al menos, espero que no te arrepientas de eso.
Te veré en el infierno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario