24 de diciembre de 2011

Navidad

Se acerca el fin de diciembre, y un año más, tan pesada y agobiante como siempre viene la navidad. ¿Se cansará alguna vez de venir a visitarme? Ella, eternamente nos visita en estas fechas y en dieciséis años que llevo acogiéndola, ya me he cansado.

Si, la odio. Me pongo los cascos y escucho las palabras de Jack Skellington, su sorpresa al ver la alegría de la gente sin motivo aparente, las ganas de participar que tuvo en algo que consideró… ¿bonito? Puaf! Me resulta, aunque la considere una de mis películas favoritas, tan absurda. Él es el ídolo de toda chica de la ciudad de Halloween, y se enamora de una fiesta en la que por su naturaleza no puede participar. Tiene sentido, pero, sin embargo, yo en su lugar, jamás renunciaría a todo por la hipocresía de otros, por la solidaridad que misteriosamente se despierta en todos en esta época del año. La navidad me da asco.

Y termino con una frase de Pesadilla Antes de Navidad, de la misma canción que antes mencioné: No encuentro lo que busco, sólo hay felicidad.

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