Dosmildoce. Enero. Día uno.
Ha llegado demasiado rápido, casi se ha estrellado contra mi pared, parece que los últimos meses han pasado como segundos y aunque en ellos he vivido mucho, no me he sentido llena. Parece que fue ayer cuando me perdía borracha en las calles de Sevilla durante la Semana Santa, o cuando dejé a un lado ir a la Feria por pasar un rato de cachimbeo en el Río. Más cercanos aún parecen las comidas en la playa, el tiempo muerto pero apetecible en la playa de Valdelagrana. Luego rápidamente, llego el nuevo curso, el que llevaba esperando mucho y del que escaparía ahora si pudiese. Y pum, ya está, el frío llego a los hogares, tiempos difíciles que superé a duras penas y finalmente, las campanadas y año nuevo. [Si, sé que he omitido los tres primeros meses de 2011]
No hay comentarios:
Publicar un comentario